La planificación urbana sostenible se enfrenta a un desafío fundamental: asegurar que estas estrategias no solo promuevan la sostenibilidad ambiental, sino que también aborden de manera efectiva la desigualdad social en las ciudades.
En este sentido, el modelo urbano de proximidad emerge como una herramienta potencialmente poderosa para implementar medidas que contribuyan a construir ciudades más inclusivas y equitativas, siempre y cuando se ponga el foco en estos aspectos prioritarios.
Es posible aproximarse al diseño urbano desde diferentes perspectivas. Si se hace a través del prisma de la desigualdad social, surge la necesidad apremiante de reflexionar sobre la inclusividad y la equidad como pilares fundamentales. Por un lado, al hablar de inclusividad se está haciendo referencia al principio de no dejar a nadie atrás.
Esto incluye, especialmente, a aquellos actores de la sociedad que suelen no tener visibilidad, ni poder de decisión. Además, al traer a colación la equidad no se pretende homogeneizar a la población, ni que todas las personas tengan exactamente lo mismo, lo que se busca como punto de partida es asegurar que todas las personas tengan las necesidades básicas satisfechas y que, además, tengan acceso a oportunidades que les brinden la libertad de elegir y llevar la vida que ellas mismas valoran.
En este contexto, la accesibilidad emerge como una pieza clave que conecta la equidad y la inclusividad con otros aspectos vitales de la planificación urbana sostenible.
Con el objetivo de identificar medidas concretas que contribuyan a la construcción de este tipo de ciudades, se proponen siete categorías que se interrelacionan entre sí y desde las cuales se puede analizar la accesibilidad. Estas son:
- Vivienda:
El acceso a una vivienda digna y de calidad es quizás uno de los aspectos más relevantes que se debe asegurar si se quiere combatir la desigualdad.
Cuando se plantea el acceso a este tipo de vivienda, se comprenden medidas tales como subsidios y sistemas de crédito para vivienda, programas de vivienda social en alquiler, rehabilitación del parque de vivienda (con criterios de eficiencia energética y de confort), nuevos modelos de vivienda que respondan a las características y necesidades de la sociedad actual, e incluso, medidas para reducir el impacto del turismo en el precio de la vivienda.
2. Espacio público:
El espacio público tiene un papel protagónico cuando se trata de equidad e inclusividad porque es por excelencia el lugar donde se pueden encontrar todas las personas como iguales. En este espacio no debe existir discriminación ni diferenciación de ningún tipo y por eso, asegurar el acceso a suficientes espacios públicos de calidad, conectados, seguros, cercanos, accesibles y con naturaleza, es fundamental para cerrar brechas de todo tipo.
Sólo si se tienen en cuenta las diversas necesidades que tiene la población, se podrán hacer espacios realmente inclusivos que sean seguros y agradables para niños, ancianos, mujeres, personas con diversidad funcional y todas las personas que habitan la ciudad. Esto en pocas palabras se traduce en un urbanismo centrado en las personas y en su bienestar.
3. Salud:
Si se concibe la salud como un estado de bienestar más allá de la mera ausencia de enfermedad, entonces el acceso a la salud tendrá que comprender una serie de medidas que no sólo contemplen el acceso a centros de salud, sino también a espacios y servicios de bienestar.
Como se puede ver, esto se relaciona de manera directa con el acceso a los espacios públicos ya mencionados, pues en gran medida estos van a condicionar la calidad de vida de las personas y pueden influir de manera positiva en su salud física y mental. Adicionalmente, si se tiene en cuenta que en España el tema de cuidados es crucial por su creciente población envejecida, entonces también se puede relacionar la salud y los cuidados a oportunidades laborales.
Esto, entre otras cosas, puede contribuir a combatir la despoblación de algunas zonas, a crear redes de cuidado y a reducir la soledad no deseada. También, representa una oportunidad para reivindicar el trabajo que en la mayoría de casos lo realizan mujeres y muchas veces se hace de manera no remunerada.
4. Educación y cultura:
Estos dos aspectos son fundamentales en el desarrollo de las personas y en la proyección misma de la sociedad. Asegurar que todas las personas tengan acceso a educación y que ésta sea de calidad, ayuda a disminuir las brechas socioeconómicas y brinda herramientas para romper círculos de pobreza.
Es por esto que desde el urbanismo hay que asegurar que todas las niñas y niños tengan acceso a centros educativos cercanos y de calidad para evitar la segregación escolar. Además, la democratización y descentralización de la cultura fomenta espacios de inclusión y de expresión que son fundamentales para el tejido social.
Esto a la vez puede estar conectado con la utilización y sentido de pertenencia del espacio público, que en general, hace que los espacios se mantengan en mejor estado y sean más seguros.
5. Movilidad:
Al tratar el tema de la movilidad desde el enfoque de proximidad lo primero que se busca es reducir, en la medida de lo posible, los desplazamientos no deseados. Esto se relaciona de manera directa con otros temas que ya se han tratado, como lo son el uso mixto del suelo y el tener múltiples nodos comerciales y de servicios a lo largo y ancho de la ciudad. También es necesario contemplar otros factores como el acceso a diversos medios de transporte que respondan a las necesidades de los habitantes.
Para que esto funcione correctamente, es necesario contar con un trazado urbano que conecte los nodos de manera eficiente y redes al interior de los barrios ofrezcan itinerarios peatonales accesibles, conectados y naturalizados.
Contar con vías continuas y seguras para bicicletas también es fundamental, pues no sólo suponen una forma más sostenible de desplazarse, sino también contribuye a tener una vida más activa. Para que la movilidad en la ciudad sea realmente accesible, es fundamental tener presente la diversidad funcional y asegurar que la infraestructura está pensada para acoger a todos los individuos.
6. Medio ambiente:
Si bien el medio ambiente es un tema absolutamente transversal, es importante exaltar su importancia a la hora de crear ciudades más inclusivas y equitativas. Al estudiar las causas y efectos del cambio climático resulta evidente que quienes se ven afectados de manera más drástica suelen ser los colectivos en situación de vulnerabilidad, mientras que, quienes generan más gases de efecto invernadero son las personas con mayor poder adquisitivo.
Es por esto que proponer medidas de adaptación al cambio climático y transición energética justa, contribuirá a la equidad e inclusividad en las ciudades. Dentro de este apartado también se contemplan aspectos como el fomento de la infraestructura verde, el diseño de espacios permeables, los refugios climáticos y corresponsabilidad ciudadana del verde urbano.
Resulta necesario resaltar que la participación también es un tema transversal fundamental que está presente en cada una de las categorías y que en la medida en que esa participación sea activa, libre y diversa, será más equitativa e inclusiva la ciudad.
Para esto, se necesitan medidas que promuevan la creación y el acceso a espacios de participación donde las personas se puedan involucrar en el proceso de toma de decisiones.
Ahora bien, para asegurar esta accesibilidad es necesario implementar medidas realistas, concretas y contar con un presupuesto para ejecutarlas. Varias ciudades españolas ya han apostado por un modelo de proximidad, donde se busca que la población tenga acceso a bienes y servicios relacionados con cada una de las siete categorías mencionadas anteriormente.
Con el objetivo de ejemplificar cómo se puede traducir esta visión de ciudades en medidas concretas, se realizó un diagrama donde se categorizan algunas de las medidas que se utilizaron el Plan Estratégico de Acción Local de la Coruña y el Plan Estratégico Santander, Hábitat Futuro.
Si te interesa este tema y quieres más información, consulta nuestra web https://nesi.es/urbanismo-para-la-vida/ o escríbenos a urbanismo@nesi.es
Por Anamaría Londoño Giraldo, área de Urbanismo para la Vida en Foro NESI.








